La sociedad secreta

Poema:

Has llegado a mi casa
ordenando las quejas
de la noche.
—Besos como pequenos corazones
se cayeron al suelo
sin cuidado —. El verdor de tus ojos
era una tierra fertil
cultivada entre lagrimas. ¿Cuanto pesan los astros?,
preguntaste,
¿y las horas del dia?
¿Saben quien somos
los milenios?
¿Hay praderas de espacio
que se tienden tranquilas
detras de la ventana? Oh, ven, ven de nuevo,
escucha los ruidos
del amanecer.
Haz vino
con las sombras de la estancia.
Que la luz sea una estela de seda pura
para que tu la toques.
Que nunca diga basta. Desde que tu llegaste
la primavera ha derrochado
toda su gloria floreciendo
por dentro de mi boca,
—nunca mira hacia atras,
y es libre,
tiene abiertas las manos —.

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