El vigilante de la nieve (iii)

Poema:

Vigilaba la serenidad adherida a las som-
bras, los circulos donde se depositan flores
abrasadas, la inclinacion de los sarmientos. Algunas tardes, su mano incompensible
nos conducia al lugar sin nombre, a
la melancolia de las herramientas abando-
nadas.

Compartir en:

Comentarios

Cerrar