El vigilante de la nieve (ix)

Poema:

En su cancion habia cuerdas sin esperanza:
un son lejano de mujeres ciegas (madres
descalzas en el presidio transparente de la
sal). Sonaba a muerte y a rocio luego, tania ca-
nas negras: era el cantor de las heridas. Su
memoria ardia en el pais del viento, en la
blancura de los sanatorios abandonados.

Compartir en:

Comentarios

Cerrar