Antonio machado
Este donquijotesco
don Miguel de Unamuno, fuerte vasco,
lleva el arnes grotesco
y el irrisorio casco
del buen manchego. Don Miguel camina,
jinete de quimerica montura,
metiendo espuela de oro a su locura,
sin miedo de la lengua que malsina. A un pueblo de arrieros,
lechuzos y tahures y logreros
dicta lecciones de Caballeria.
Y el alma desalmada de su raza,
que bajo el golpe de su ferrea maza
aun durme, puede que despierte un dia. Quiere ensenar el ceno de la duda,
antes de que cabalgue, el caballero
cual nuevo Hamlet, a mirar desnuda
cerca del corazon la hoja de acero. Tiene el aliento de una estirpe fuerte
que sono mas alla de sus hogares,
y que el oro busco tras de los mares.
El senala la gloria tras la muerte.
Quiere ser fundador, y dice: Creo
Dios y adelante el anima espanola...
Y es tan bueno y mejor que fue Loyola:
sabe a Jesus y escupe al fariseo.

Comentarios