Tu infancia en menton

Poema:

Si, tu ninez ya fabula de fuentes.
El tren y la mujer que llena el cielo.
Tu soledad esquiva en los hoteles
y tu mascara pura de otro signo.
Es la ninez del mar y tu silencio
donde los sabios vidrios se quebraban.
Es tu yerta ignorancia donde estuvo
mi torso limitado por el fuego.
Norma de amor te di, hombre de Apolo,
llanto con ruisenor enajenado,
pero, pasto de ruina, te afilabas
para los breves suenos indecisos.
Pensamiento de enfrente, luz de ayer,
indices y senales del acaso.
Tu cintura de arena sin sosiego
atiende solo rastros que no escalan.
Pero yo he de buscar por los rincones
tu alma tibia sin ti que no te entiende,
con el dolor de Apolo detenido
con que he roto la mascara que llevas.
Alli, leon, alli, furia del cielo,
te dejare pacer en mis mejillas
alli, caballo azul de mi locura,
pulso de nebulosa y minutero,
he de buscar las piedras de alacranes
y los vestidos de tu madre nina,
llanto de medianoche y pano roto
que quito luna de la sien del muerto.
Si, tu ninez ya fabula de fuentes.
Alma extrana de mi hueco de venas,
te he de buscar pequena y sin raices.
¡Amor de siempre, amor, amor de nunca!
¡Oh, si! Yo quiero. ¡Amor, amor! Dejadme.
No me tapen la boca los que buscan
espigas de Saturno por la nieve
o castran animales por un cielo,
clinica y selva de la anatomia.
Amor, amor, amor. Ninez del mar.
Tu alma tibia sin ti que no te entiende.
Amor, amor, un vuelo de la corza
por el pecho sin fin de la blancura.
Y tu ninez, amor, y tu ninez.
El tren y la mujer que llena el cielo.
Ni tu, ni yo, ni el aire, ni las hojas.
Si, tu ninez ya fabula de fuentes.

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