A la cara de mi hijo
que duerme, bajan
arenas de las dunas,
flor de la cana
y la espuma que vuela
de la cascada... Y es sueno nada mas
cuanto le baja
sueno cae a su boca,
sueno a...
Poemas de Gabriela Mistral
Se va de ti mi cuerpo gota a gota.
Se va mi cara en un oleo sordo
se van mis manos en azogue suelto
se van mis pies en dos tiempos de polvo. ¡Se te va todo, se nos va todo! Se va mi voz, que te hacia campana...
Dona Primavera
viste que es primor,
viste en limonero
y en naranjo en flor. Lleva por sandalias
unas anchas hojas,
y por caravanas
unas fucsias rojas. Salid a encontrarla
por esos...
Velloncito de mi carne,
que en mi entrana yo teji,
velloncito friolento,
¡duermete apegado a mi! La perdiz duerme en el trebol
escuchandole latir:
no te turben mis alientos,
¡duermete...
 
Duerme, duerme, dueno mio,
sin zozobra, sin temor,
aunque no se duerma mi alma,
aunque no descanse yo.
Duerme, duerme y en la noche
seas tu menos rumor
que la hoja...
Una en mi mate:
yo no la amaba. Era la flor llameando
del cactus de montana
era aridez y fuego
nunca se refrescaba. Piedra y cielo tenia
a pies y a espadas
y no bajaba nunca
a buscar...
Corro de las ninas
corro de mil ninas
a mi alrededor:
¡oh Dios, yo soy duena
de este resplandor! En la tierra yerma,
sobre aquel desierto
mordido de sol,
¡mi corro de ninas
...
En costa lejana
y en mar de Pasion,
dijimos adioses
sin decir adios.
Y no fue verdad
la alucinacion.
Ni tu la creiste
ni la creo yo,
«y es cierto y no es cierto »
como en la cancion....
Me encontre a este nino
cuando al campo iba:
dormido lo he hallado
en unas espigas... O tal vez ha sido
cruzando la vina:
al buscar un pampano
tope su mejilla... Y por eso temo,
al...
 
La Maestra era pura. «Los suaves hortelanos », decia,
«de este predio, que es predio de Jesus,
han de conservar puros los ojos y las manos,
guardar claros sus oleos, para dar clara luz »....
Una rata corrio a un venado
y los venados al jaguar,
y los jaguares a los bufalos,
y los bufalos a la mar... ¡Pillen, pillen a los que se van!
¡Pillen a la rata pillen al venado,
pillen a los...
El papagayo verde y amarillo,
el papagayo verde y azafran,
me dijo «fea » con su habla gangosa
y con su pico que es de Satanas. Yo no soy fea, que si fuese fea,
fea es mi madre parecida al sol,
fea...
Si yo te odiara, mi odio te daria
en las palabras, rotundo y seguro
pero te amo y mi amor no se confia
a este hablar de los hombres, tan oscuro. Tu lo quisieras vuelto en alarido,
y viene de tan hondo que ha...
Que mi dedito lo cogio una almeja,
y que la almeja se cayo en la arena,
y que la arena se la trago el mar.
Y que del mar la pesco un ballenero
y el ballenero llego a Gibraltar
y que en Gibraltar cantan...
Arbol hermano, que clavado
por garfios pardos en el suelo,
la clara frente has elevado
en una intensa sed de cielo hazme piadoso hacia la escoria
de cuyos limos me mantengo,
sin que se duerma la memoria...
Al llegar la medianoche
y al romper en llanto el Nino,
las cien bestias despertaron
y el establo se hizo vivo. Y se fueron acercando,
y alargaron hasta el Nino
los cien cuellos anhelantes
como un...
Esta agua medrosa y triste,
como un nino que padece,
antes de tocar la tierra
desfallece. Quieto el arbol, quieto el viento,
¡y en el silencio estupendo,
este fino llanto amargo
cayendo! El...
La bruma espesa, eterna, para que olvide donde
me ha arrojado la mar en su ola de salmuera.
La tierra a la que vine no tiene primavera:
tiene su noche larga que cual madre me esconde. El viento hace a mi casa su ronda de...
Nino pequeno, aparecido,
que no viniste y que llegaste,
te contare lo que tenemos
y tomaras de nuestra parte.
El nombre mio que he perdido,
¿donde vive, donde prospera?
Nombre de infancia, gota de leche,
rama de mirto tan ligera. De no llevarme iba dichoso
o de llevar mi adolescencia
y con el ya no camino...
¿Como quedan, Senor, durmiendo los suicidas?
¿Un cuajo entre la boca, las dos sienes vaciadas,
las lunas de los ojos albas y engrandecidas,
hacia un ancla invisible las manos orientadas? ¿O Tu llegas despues que los...
En costa lejana
y en mar de Pasion,
dijimos adioses
sin decir adios.
Y no fue verdad
la alucinacion.
Ni tu la creiste
ni la creo yo,
«y es cierto y no es cierto »
como en la...
Esta que era una nina de cera
pero no era una nina de cera,
era una gavilla parada en la era.
Pero no era una gavilla
sino la flor tiesa de la maravilla.
Tampoco era la flor sino que era
un rayito...
Siento mi corazon en la dulzura
fundirse como ceras:
son un oleo tardo
y no un vino mis venas,
y siento que mi vida se va huyendo
callada y dulce como la gacela.
Hay besos que pronuncian por si solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria. Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmaticos, sinceros...
