Rima xl

Poema:

Su mano entre mis manos,
sus ojos en mis ojos,
la amorosa cabeza
apoyada en mi hombro,
Dios sabe cuantas veces
con paso perezoso
hemos vagado juntos
bajo los altos olmos
que de su casa prestan
misterio y sombra al portico. Y ayer... un ano apenas,
pasado como un soplo,
con que exquisita gracia,
con que admirable aplomo,
me dijo al presentarnos
un amigo oficioso:
? ¡Creo que en alguna parte
he visto a usted! ¡Ah, bobos,
que sois de los salones
comadres de buen tono,
y andabais alli a caza
de galantes embrollos:
que historia habeis perdido,
que manjar tan sabroso
para ser devorado
sotto voce en un coro
detras del abanico
de plumas y de oro...! Discreta y casta luna,
copudos y altos olmos,
paredes de su casa,
umbrales de su portico,
callad, y que el secreto
no salga de vosotros.
Callad, que por mi parte
yo lo he olvidado todo
y ella... ella, no hay mascara
semejante a su rostro.

Compartir en:

Comentarios

Cerrar