Carta de lluvia

Poema:

Si atraviesas las estaciones
conservando en tus manos hechas cantaro
la lluvia de la infancia que debiamos compartir,
nos reuniremos en el lugar
en donde los suenos corren jubilosos
como ovejas liberadas del corral
y en donde brillara sobre nosotros
la estrella que nos fuera prometida. Pero ahora te envio esta carta de lluvia
que te lleva un jinete de lluvia
por caminos acostumbrados a la lluvia. Ruega por mi, reloj,
en estas horas monotonas como ronroneos de gato.
He vuelto a la casa que conserva las cenizas
que hacen renacer a los fantasmas que odio.
Alguna vez sali al patio a decirles a los conejos
que el amor habia muerto.
Aqui no debo recordar a nadie,
aqui debo olvidar la colina de los aromos
porque la mano que corto aromos
ahora cava una fosa. El pasto ha crecido demasiado como para arrancarlo.
En el techo de la casa vecina
se pudre una pelota de trapo
dejada alli por un nino muerto.
Entre las tablas del cerco me miran rostros
que creia olvidados,
y mi amigo espera en vano que en el rio
centellee su buena estrella. Tu, como en mis suenos, vienes atravesando las estaciones
con la lluvia de la infancia
en tus manos hechas cantaro
En el invierno nos reunira el fuego
que encenderemos juntos.
Nuestros cuerpos haran las noches tibias
como el aliento de los bueyes,
y al despertar vere que el pan sobre la mesa
tiene un resplandor mas grande que el de los planetas enemigos
cuando lo partan tus manos de adolescente. Pero ahora te envio una carta de lluvia
que te lleva un jinete de lluvia
por caminos acostumbrados a la lluvia.

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