Cancion de la muerte

Poema:

Debil mortal no te asuste
mi oscuridad ni mi nombre
en mi seno encuentra el hombre
un termino a su pesar.
Yo, compasiva, te ofrezco
lejos del mundo un asilo,
donde a mi sombra tranquilo
para siempre duerma en paz. Isla yo soy del reposo
en medio el mar de la vida,
y el marinero alli olvida
la tormenta que paso
alli convidan al sueno
aguas puras sin murmullo,
alli se duerme al arrullo
de una brisa sin rumor. Soy melancolico sauce
que su ramaje doliente
inclina sobre la frente
que arrugara el padecer,
y aduerme al hombre, y sus sienes
con fresco jugo rocia
mientras el ala sombria
bate el olvido sobre el. Soy la virgen misteriosa
de los ultimos amores,
y ofrezco un lecho de flores,
sin espina ni dolor,
y amante doy mi carino
sin vanidad ni falsia
no doy placer ni alegria,
mas es eterno mi amor. En mi la ciencia enmudece,
en mi concluye la duda
y arida, clara, desnuda,
enseno yo la verdad
y de la vida y la muerte
al sabio muestro el arcano
cuando al fin abre mi mano
la puerta a la eternidad. Ven y tu ardiente cabeza
entre mis manos reposa
tu sueno, madre amorosa
eterno regalare
ven y yace para siempre
en blanca cama mullida,
donde el silencio convida
al reposo y al no ser. Deja que inquieten al hombre
que loco al mundo se lanza
mentiras de la esperanza,
recuerdos del bien que huyo
mentiras son sus amores,
mentiras son sus victorias,
y son mentiras sus glorias,
y mentira su ilusion. Cierre mi mano piadosa
tus ojos al blanco sueno,
y empape suave beleno
tus lagrimas de dolor.
Yo calmare tu quebranto
y tus dolientes gemidos,
apagando los latidos
de tu herido corazon.

Compartir en:

Comentarios

Cerrar