Gotan

Poema:

Esa mujer se parecia a la palabra nunca,
desde la nuca le subia un encanto particular,
una especie de olvido donde guardar los ojos,
esa mujer se me instalaba en el costado izquierdo. Atencion atencion yo gritaba atencion
pero ella invadia como el amor, como la noche,
las ultimas senales que hice para el otono
se acostaron tranquilas bajo el oleaje de sus manos. Dentro de mi estallaron ruidos secos,
caian a pedazos la furia, la tristeza,
la senora llovia dulcemente
sobre mis huesos parados en la soledad. Cuando se fue yo tiritaba como un condenado,
con un cuchillo brusco me mate
voy a pasar toda la muerte tendido con su nombre,
el movera mi boca por la ultima vez.

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