Blanco y negro

Poema:

I Sonrisas de las virgenes difuntas
En, ataud de blanco terciopelo
Recamado de oro manos juntas
Que os elevais hacia el azul del cielo
Como lirios de carne tocas blancas
De palidas novicias absorbidas
Risas de ninos rubios despedidas Que envian los ancianos moribundos
A los seres queridos arreboles
De los finos celajes errabundos
Por las ondas del eter tornasoles
Que ostentan en sus alas las palomas
Al volar hacia el sol verdes palmeras
De les desiertos africanos gomas
Arabes en que duermen las quimeras Miradas de los palidos dementes
Entre las flores del jardin crespones
Con que se ocultan sus nevadas frentes
Las huerfanas enjambres de ilusiones
Color de rosa que en su seno encierra
El alma que no hirio la desventura Arrebatadme al punto de la tierra,
Que estoy enfermo y solo y fatigado
Y deseo volar hacia la altura,
Porque alli debe estar lo que yo he amado.
II Oso hambriento que vas por las montanas
Alfombradas de tempanos de hielo,
Ansioso de saciarte en las entranas
Del viajador relampago del cielo
Que amenazas la vida del proscrito
En medio de la mar hidra de Lerna
Armada de cabezas infinito
Furor del dios que en liquida caverna Un dia habra de devorarnos hachas
Que segasteis los cuellos sonrosados
De las princesas inocentes rachas
De vientos tempestuosos afilados
Colmillos de las hienas escondidas
En las malezas tenebrosos cuervos
Cernidos en los aires homicidas
Balas que heris a los dormidos ciervos
Al borde de las fuertes pesadillas
Que poblais el espiritu de espanto Fiebre que empalideces las mejillas
Y el cabello blanqueas desencanto
Profunda de mi alma, despojada
Para siempre de humanas ambiciones Despedazad mi ser atormentado
Que cayo de las celicas regiones
Y devolvedme al seno de la nada...
¿Tampoco estara alli lo que yo he amado?

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