Cinco ultimos poemas para cris

Poema:

Ahora escribo pajaros.
No los veo venir, no los elijo,
de golpe estan ahi, son esto,
una bandada de palabras
posandose una a una
en los alambres de la pagina,
chirriando, picoteando, lluvia de alas
y yo sin pan que darles, solamente
dejandolos venir. Tal vez
sea eso un arbol
o tal vez
el amor. Anoche te sone
sacerdotiza de Sekhmet, la diosa leontocefala.
Ella desnuda en porfido,
tu tersa piel desnuda.
¿Que ofrenda le rendias a la deidad salvaje
que miraba a traves de tu mirada
un horizonte eterno e implacable?
La taza de tus manos contenia
tu libacion secreta, lagrimas
o tu sangre menstrual, o tu saliva.
en todo caso no era semen
y mi sueno sabia
que la ofrenda seria rechazada
con un lento rugido desdenoso
tal como desde siempre
lo habias esperado. Despues, quiza, ya no lo se,
las garras en tu seno
colmandote. Nunca sabre porque tu lengua entro en mi boca
cuando nos despedimos en tu hotel
despues de un amistoso recorrer la ciudad
y un ajuste preciso de distancias. Crei por un momento que me dabas
una cita futura,
que abrias una tierra de nadie, un interregno
donde alzanzar tu minucioso musgo.
Circundada de amigas me besaste,
yo la excepcion, el monstruo,
y tu la transgesora murmurante. Vaya a saber a quien besabas,
de quien te despedias.
Fui el vicario feliz de un solo instante,
el que a veces encuentra en su saliva
un breve gusto a madreselva
bajo cielos australes. Quisiera ser Tiresias esta noche
y en una lenta espera boca abajo
recibirte y gemir bajo tus latigos
y tus tibias medusas. Sabiendo que es la hora
de la metamorfosis recurrente,
y que al bajar el vortice de espumas
te abririas llorando,
dulcemente empalada.
Para volver despues
a tu imperioso reino de falanges,
al cerco de piel, tus pulpos humedos,
hasta arrancarnos juntos y alcanzar abrazados
las arenas del sueno. Pero no soy Tiresias,
tan solo el unicornio
que busca el agua de tus manos
y encuentra entre los belfos
un punado de sal. No te voy a cansar con mas poemas.
Digamos que te dije
nubes, tijeras, barriletes, lapices
y acaso alguna vez
te sonreiste.

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