Las chicas como tu se rien en las barbas
del mismisimo Hammurabi. «Ojo por ojo
y diente por diente »
(lo hizo escribir en Babilonia,
hace cuatro mil anos). Las chicas como tu responden
al amor con desden...
Poemas de Luis Alberto de Cuenca
Se llama Marcel Schwob. Tiene veintitres anos.
Su vida ha sido plana hasta el dia de hoy.
Pero el relieve acecha en forma de una puta
a la que lo conduce, una noche, el azar. Se llama Louise. Es fragil, menuda y enfermiza,...
Me gustas cuando dices tonterias,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas mas cuando es mi cumpleanos
y me cubres de besos y de...
Carmen en estos casos se supera.
Se dispone a sufrir sin una lagrima.
No se golpea el pecho con la manos,
ni gime, ni los ojos se le nublan.
A su lado se sientan sus amigas,
todas muy maquilladas, con modelos...
Un pastel en los labios, un olvido
con nata en la memoria de la frente.
De chocolate y oro la pendiente
del seno, las ardillas del vestido. La bizarra silueta de un bandido
en los ojos. La imagen balbuciente
...
Entre las chicas norteamericanas
que estudian espanol en la academia
de enfrente de tu casa, hay una gorda
que es igual que la Venus de tus suenos.
Bajo una camiseta de elefante
que pone «University of...
No olvidaste jamas la impenetrable claridad de aquella tarde.
Llovia y navegaban hacia el Sur los navios con algo de tristeza en las miradas:
las cariatides de proa, suaves y melancolicas como una antigua cancion,
y las...
Dicen que hablamos claro, y que la poesia
no es comunicacion, sino conocimiento,
y que solo conoce quien renuncia a este mundo
y a sus pompas y obras —la amistad, la ternura,
la decepcion, el fraude, la alegria, el...
Debajo de los parkings hay mundos subterraneos
que muy pocos conocen. Los habita una raza
de principes y reyes, de bardos y de brujos.
¡Subsuelo de las calles de Velazquez y Goya! ¡Oceanos secretos de aguas...
Nada, ni el sordo horror, ni la ruidosa
verdad, ni el rostro amargo de la duda,
ni este incendio en la selva de mi cuerpo
que amenaza con no extinguirse nunca,
ni la terrible imagen que golpea
mis ojos y tortura...
