Descubrimiento de america

Poema:

Habria que empezar de nuevo.
Partir de la raiz del indio.
Ir al origen puro sin conceptos ya hechos.
Solo asi encontraremos la America no descubierta,
la America del vientre claro y los jocundos pechos,
la America con su propio idioma cantador,
galopando su libertad de yegua joven bajo cielo. Tenemos cuatro siglos de invasiones.
No sabemos usar nuestros ojos.
Pies extranos caminan por nuestras heredades.
Extranjeras palabras definen gestos nuestros.
Oro, cobre y sudor americanos
-amalgama de gritos y protestas-
surcan el mar en barcos de incomprensibles nombres. America. Digo: la America de los bananos,
y los cafetales, y las caucheras y los minerales.
La America que pare abundancia.
La America de los grandes rios y las montanas grandes.
El Nuevo Mundo que amamanta el mundo viejo.
La tierra en que mis hermanos los parias tienen hambre.
La America, si, la America quo no necesita nodrizas,
porque bebe leche de cielo en la cumbre del Aconcagua. No la escolar America sabida por los mapas:
tierra tatuada de nombres y colores,
partida en Panama por un canal de fierro
y comida en el Sur por los hielos australes,
sino esta otra, esta que nace
en el petreo filo de los Andes
y cae como un poncho verde a dos mares azules.
Esta que va en mi canto americano,
resonando en el galope del charro,
del huaso, del llanero, del indio y del gaucho.
Esta que va en la espalda del cargador de muelles,
y en la espuela grandona, y en el sombrero floreado,
y en la ojota besada por aguas y tierras,
y en el olor del mate amargo,
y en el lamento de la quena y la trutruca,
y en el aroma de la pina madura,
y en el maiz que rie con risa de satiro,
y en el coco y la jicara que recibe su jugo.
Esa es la America, hermanos. Es pura la manana. Cantan los pajaros.
Canta el sinsonte y el quetzal es un relampago.
Vamos a descubrir la America nuestra.
El dia agita sus banderas anchas.
Es hora de partir y amanecer.
Partamos.

Compartir en:

Comentarios

Cerrar