Hay un pais en el mundo
(6 Momentos de Esperanza)
Hay
un pais en el mundo
colocado
en el mismo trayecto del sol,
oriundo de la noche.
Colocado
en un inverosimil archipielago
de azucar y de alcohol.
Sencillamente
liviano,
como un ala de murcielago
apoyado en la brisa.
Sencillamente
claro,
como el rastro del beso en las solteras
antiguas
o el dia en los tejados.
Sencillamente
frutal, fluvial. Y material. Y sin embargo
sencillamente torrido y pateado
como una adolescente en las caderas.
Sencillamente triste y oprimido.
Sinceramente agreste y despoblado. í í… ¾
En verdad.
Con tres millones
suma de la vida
y entre tanto
cuatro cordilleras cardinales
y una inmensa bahia y otra inmensa bahia,
tres peninsulas con islas adyacentes
y un asombro de rios verticales
y tierra bajo los arboles y tierra
bajo los rios y en la falta del monte
y al pie de la colina y detras del horizonte
y tierra desde el cantio de los gallos
y tierra bajo el galope de los caballos
y tierra sobre el dia, bajo el mapa, alrededor
y debajo de todas las huellas y en medio el amor.
Entonces
es lo que he declarado.
Hay
un pais en el mundo
sencillamente agreste y despoblado. í í… ¾
Algun amor creera
que en este fluvial pais en que la tierra brota,
y se derrama y cruje como una vena rota,
donde el dia tiene su triunfo verdadero,
iran los campesinos con asombro y apero
a cultivar
cantando
su franja propietaria.
Este amor
quebrara su inocencia solitaria.
Pero no.
Y creera
que en medio de esta tierra recrecida,
donde quiera, donde ruedan montanas por los valles
como frescas monedas azules, donde duerme
un bosque en cada flor y en cada flor de la vida,
iran los campesinos por la loma dormida
a gozar
forcejeando
con su propia cosecha.
Este amor
doblara su luminosa flecha.
Pero no.
Y creera
que donde el viento asalta el intimo terron
y lo convierte en tropas de cumbres y praderas,
donde cada colina parece un corazon,
en cada campesino iran las primaveras
cantando
entre los surcos
su propiedad.
Este amor
alcanzara su floreciente edad.
Pero no.
Hay
un pais en el mundo
donde un campesino breve
seco y agrio
muere y muerde
descalzo
su polvo derruido,
y la tierra no alcanza para bronca muerte.
¡Oidlo bien! No alcanza para quedar dormido.
En un pais pequeno y agredido. Sencillamente triste,
triste y torvo, triste y acre. Ya lo dije
sencillamente triste y oprimido. í í… ¾ No es eso solamente.
Faltan hombres
para tanta tierra. Es decir, faltan hombres
que desnuden la virgen cordillera y la hagan madre
despues de unas canciones.
Madre de la hortaliza.
Madre del pan. Madre del lienzo y del techo.
Madre solicita y nocturna junto al lecho...
Faltan hombres que arrodillen los arboles y entonces
los alcen contra el sol y la distancia.
Contra las leyes de la gravedad.
Y les saquen reposo, rebeldia y claridad.
Y los hombres que se acuesten con la arcilla
y la dejen parida de paredes.
Y los hombres
que descifren los dioses de los rios
y los suban temblando entre las redes.
Y hombres en la costa y en los frios
desfiladeros
y en toda desolacion.
Es decir, faltan hombres.
Y falta una cancion. í í… ¾
Procedente del fondo de la noche
vengo a hablar de un pais.
Precisamente
pobre de poblacion.
Pero
no es eso solamente.
Natural de la noche soy producto de un viaje.
Dadme tiempo
coraje
para hacer la cancion. í í… ¾
Plumon de nido nivel de luna
salud del oro guitarra abierta
final de viaje donde una isla
los campesinos no tienen tierra.
Decid al viento los apellidos
de los ladrones y las cavernas
y abrid los ojos donde un desastre
los campesinos no tienen tierra. El aire brusco de un breve puno
que se detiene junto a una piedra
abre una herida donde unos ojos
los campesinos no tienen tierra.
Los que la roban no tienen angeles
no tiene orbita entre las piernas
no tiene sexo donde una patria
los campesinos no tienen tierra.
No tienen paz entre las pestanas
no tienen tierra no tienen tierra. í í… ¾
Pais inverosimil.
Donde la tierra brota
y se derrama y cruje como una vena rota,
donde alcanza la estatura del vertigo,
donde las aves nadan o vuelan pero en el medio
no hay mas que tierra:
los campesinos no tienen tierra.
Y entonces
¿de donde ha salido esta cancion?
¿Como es posible?
¿Quien dice que entre la fina
salud del oro
los campesinos no tienen tierra?
Esa es otra cancion. Escuchad
la cancion deliciosa de los ingenios de azucar
y de alcohol. í í… ¾
Miro un brusco tropel de railes
son del ingenio
sus soportes de verde aborigen
son del ingenio
y las mansas montanas de origen
son del ingenio
y la cana y la yerba y el mimbre
son del ingenio
y los muelles y el agua y el liquen
son del ingenio
y el camino y sus dos cicatrices
son del ingenio
y los pueblos pequenos y virgenes
son del ingenio
y los brazos del hombre mas simple
son del ingenio
y sus venas de joven calibre
son del ingenio
y los guardias con voz de fusiles
son del ingenio
y las manchas del plomo en las ingles
son del ingenio
y la furia y el odio sin limites
son del ingenio
y las leyes calladas y tristes
son del ingenio
y las culpas que no se redimen
son del ingenio
veinte veces lo digo y lo dije
son del ingenio
“nuestros campos de gloria repiten ”
son del ingenio
en la sombra del ancla persisten
son del ingenio
aunque arrojen la carga del crimen
lejos del puerto
con la sangre y el sudor y el salitre
son del ingenio. í í… ¾
Y este es el resultado.
El dia luminoso
regresando a traves de los cristales
del azucar, primero se encuentra al labrador.
En seguida al lenero y al picador
de cana
rodeado de sus hijos llenando la carreta.
Y al nino del guarapo y despues al anciano sereno
con el reloj, que lo mira con su muerte secreta,
y a la joven temprana cosiendose los parpados
en el saco cien mil y al rastro del salario
perdido entre las hojas del listero. Y al perfil
sudoroso de los cargadores envueltos en su capa
de musculos morenos. Y al albanil celeste
colocando en el cielo el ultimo ladrillo
de la chimenea. Y al carpintero gris
clavando el ataud para la urgente muerte,
cuando suena el silbato, blanco y definitivo,
que el reposo contiene.
El dia luminoso despierta en las espaldas
de repente, corre entre los railes,
sube por las gruas, cae en los almacenes.
En los patios, al pie de una lavandera,
mojada en las canciones, cruje y rejuvenece.
En las calles se queja en el pregon. Apenas
su pie despunta desgarra los pesebres.
Recorre las ciudades llenas de los abogados
que no son mas que placas y silencio, a los poetas
que no son mas que nieblas y silencio y a los jueces
silenciosos. Sube, salta, delira en las esquinas
y el dia luminoso se resuelve en un dolar inminente. ¡Un dolar! He aqui el resultado. Un borboton de sangre.
Silenciosa, terminante. Sangre herida en el viento
Sangre en el efectivo producto de amargura.
Este es un pais que no merece el nombre de pais.
Sino de tumba, feretro, hueco o sepultura.
Es cierto que lo beso y que me besa
y que su beso no sabe mas que a sangre.
Que dia vendra, oculto en la esperanza,
con su canasta llena de iras implacables
y rostros contraidos y punos y punales.
Pero tened cuidado. No es justo que el castigo
caiga sobre todos. Busquemos los culpables.
Y entonces caiga el peso infinito de los pueblos
sobre los hombros de los culpables. í í… ¾
Y asi
palor de luna
pasajeros
despoblados y agrestes del rocio,
van montanas y valles por el rio
camino de los puertos extranjeros.
Es verdad que en el transito del rio,
cordilleras de miel, desfiladeros
de azucar y cristales marineros
disfrutan de un metalico albedrio, y que al pie del esfuerzo solidario
aparece el instinto proletario.
Pero ebrio de oregano y de anis y martir de los torridos paisajes
hay un hombre de pie en los engranajes.
Desterrado en su tierra. Y un pais en el mundo,
fragante,
colocado
en el mismo trayecto de la guerra.
Traficante de tierras y sin tierra.
Material. Matinal. Y desterrado.
Y asi no puede ser. Desde la sierra
procedera un rumor iluminado
probablemente ronco y derramado.
Probablemente en busca de la tierra. Traspasara los campos y el celeste
dominio desde el este hasta el oeste
conmoviendo la ultima raiz. Y sacando los heroes de la tumba
habra sangre de nuevo en el pais
habra sangre de nuevo en el pais. í í… ¾
Y esta es mi ultima palabra.
Quiero
oirla. Quiero verla en cada puerta
de religion, donde una mano abierta
solicita un milagro del estero.
Quiero ver su amargura necesaria
donde el hombre y la res y el surco duermen
y adelgazan los suenos en el germen
de quietud que eterniza la plegaria.
Donde un angel respira.
Donde arde
una suplica palida y secreta
y siguiendo el carril de la carreta
un boyero se extingue con la tarde. Despues
no quiero mas que paz.
Un nido
de constructiva paz en cada palma
Y quizas a proposito del alma
el enjambre de besos
y el olvido.

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