Recreaciones arqueologicas

Poema:

Escrita en viejo dialecto eolio
halle esta pagina dentro un infolio
y entre los libros de un monasterio
del venerable San Agustin.
Un fraile acaso puso el escolio
que alli se encuentra domine serio
de flacas manos y buen latin.
Hay sus lagunas. ... Cuando los toros
de las campanas bajo los oros
que vierte el hijo de Hiperion,
pasan mugiendo, y en las eternas
rocas salvajes de las cavernas
esperezandose ruge el leon cuando en las virgenes y verdes parras
sus secas notas dan las cigarras,
y en los panales de Himeto deja
su rubia carga la leve abeja
que en bocas rojas chupa la miel,
junto a los mirtos, bajo los lauros,
en grupo lirico van los centauros
con la armonia de su tropel. Uno las patas ritmicas mueve,
otro alza el cuello con gallardia
como en hermoso bajorrelieve
que a golpes magicos Scopas haria
otro alza al aire las manos blancas
mientras le dora las finas ancas
con bano calido la luz del sol
y otro, saltando piedras y troncos,
va dando alegres sus gritos roncos
como el ruido de un caracol. Silencio. Senas hace ligero
el que en la tropa va delantero
porque a un recodo de la campana
llegan en donde Diana se bana.
Se oye el ruido de claras linfas
y la algazara que hacen las ninfas.
Risa de plata que el aire riega
hasta sus avidos oidos llega
golpes en la onda, palabras locas,
gritos joviales de frescas bocas,
y los ladridos de la trailla
que Diana tiene junto a la orilla
del fresco rio, donde esta ella
blanca y desnuda como una estrella. Tanta blancura, que al cisne injuria,
abre los ojos de la lujuria:
sobre las margenes y rocas aridas
vuela el enjambre de las cantaridas
con su brunido verde metalico,
siempre propicias al culto falico.
Amplias caderas, pie fino y breve
las dos colinas de rosa y nieve...
¡Cuadro soberbio de tentacion!
¡Ay del cuitado que a ver se atreve
lo que fue espanto para Acteon!
Cabellos rubios, mejillas tiernas,
marmoreos cuellos, rosadas piernas,
gracias ocultas del lindo coro,
en el herido cristal sonoro
seno en que hicierase sagrada copa
tal ve en silencio la ardiente tropa.
¿Quien adelanta su firme busto?
¿Quiron experto? ¿Folo robusto?
Es el mas joven y es el mas bello
su piel es blanca, crespo el cabello,
los cascos finos, y en la mirada
brilla del satiro la llamarada.
En un instante, veloz y listo,
a una tan bella como Kalisto,
ninfa que al alta diosa acompana,
saca de la onda donde se bana:
la grupa vuelve, raudo galopa
tal iba el toro raptor de Europa
con el orgullo de su conquista. ¿A do va Diana? Viva la vista,
la planta alada, la cabellera
mojada y suelta terrible, fiera,
corre del monte por la extension
ladran sus perros enfurecidos
entre sus dedos humedecidos
lleva una flecha para el ladron. Ya a los centauros a ver alcanza
la cazadora ya el dardo lanza,
y un grito se oye de hondo dolor:
la casta diva de la venganza
mato al raptor... La tropa rapida se esparce huyendo,
forman los cascos sonoro estruendo.
Llegan las ninfas. Lloran. ¿Que ven?
En la carrera la cazadora
con su saeta castigadora
a la robada mato tambien.

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