Como las antes tan respetadas planideras
han sido prohibidas en los dias y en los cuadros
-pues cada vez se hizo mas persistente el rumor
de que su oficio hacia cosquillas a los muertos-
quiza si podria asegurarles que...
Poemas de Santiago Montobbio
Pero se ve, pero se mira e, incluso,
aunque solo sea sombra, se respira.
Lo se al compas del silencio y con madre lluvia.
Lo se y lo se dormido. Detras del cristal, de nuevo alcohol
los astillados ojos y siendo otro en...
Es la historia de siempre y tambien
en la que hay mas enredaderas: una vez
nos dieron la tierra, pero
como nos dio la sensacion de que no era
sino otra forma de enganarnos y hacernos perder
el tiempo...
Igual que las fotografias, los abrazos o recuerdos,
el sexo es poco mas que un miedo, uno mas
entre los tantisimos trucos
que trabajosamente acunamos, para seguir viviendo.
Un cansancio necesario, una sabida pero...
De entre la mentiras una de las que prefiero
es la luna. Antigua o perdida, ni los locos
la creen, y con sus torpes palabras pueden
fabricarsele torpes vestiduras. Porque
el poeta -gata falsa- a veces no esta
...
En nada hay mas mentira que en los aniversarios,
que en creer que Dios o el tiempo
para el vivir trabajan
y que en las calles aun quedan
minutos para todos.
Solo la derrota puede llegar a tener forma de plaza...
Besitos y mordisquitos en las orejitas era lo que escribiamos
al final de unas postales no tan obscenas como horteras,
tambien en los hociquitos y Viva el Mejillon Peludo
cuando las enviabamos a ninas adorablemente estupidas...
Yo soy el anarquista de las bengalas,
el anarquista unico, el que permanece y pasa:
he tenido nombres en los que dormian las frutas
de los corazones raros. A todas horas trabajo,
y en especial cuando la gente afirma...
Cansado, con las inutiles estrellas de la tierra solo lleno
y cansado como unicamente puede estarlo
quien ha tenido en cada momento que soportar la vida
como si fuera de otro
busca en un joven pasado tal vez...
Como jamas habiamos pensado que Dios podia ser tan pequeno
como para dudar de su propia existencia
nos sorprendio encontrarlo con los dientes desnudos
en las orillas del frio.
Dichosos por saber que lo teniamos...
