Cinco o parecidas tretas
Igual que las fotografias, los abrazos o recuerdos,
el sexo es poco mas que un miedo, uno mas
entre los tantisimos trucos
que trabajosamente acunamos, para seguir viviendo.
Un cansancio necesario, una sabida pero inconfesada treta
que nos permita sentarnos en un bar
hasta que sin quemar se consuman las colillas de la lluvia
y abrazar despues en ellas aquellos anticuados fantasmas
que fueron nuestros o que, simplemente,
a nuestro vacio nombre respondieron.
Un cansancio, una azucarada daga, cinco o parecidas tretas
y total para poder decir este pecho es mio,
en sabanas asi ha de palpitar el mundo,
o risibles cosas de este estilo
para enganarnos aun y hacer ver que somos nuestros,
que somos en la desgarrada soledad de alguien,
que no me abandones, amor, que cuanto nos queremos
y sino mira como conservamos adolescentes trucos
con los que aun fingimos creer
estar haciendo feliz al otro.

Comentarios