¡Ah, nada, nada es mio!
Ni el tono de mi voz, ni mis ausentes manos,
ni mis brazos lejanos.
Todo lo he recibido. Ah, nada, nada es mio.
Soy como los reflejos de un lago tenebroso
o el eco de las voces en el...
Poemas de Silvina Ocampo
Transformara Minerva tus cabellos
en serpientes y un dia al contemplarte
como en un templo oscuro, con destellos,
sere de piedra, para amarte.
¡Que pronto llegue lo horrible!
¡Que lentamente llegue lo maravilloso!
