Nocturno de la estatua

Poema:

Sonar, sonar la noche, la calle, la escalera
y el grito de la estatua desdoblando la esquina.
Correr hacia la estatua y encontrar solo el grito,
querer tocar el grito y solo hallar el eco,
querer asir el eco y encontrar solo el muro
y correr hacia el muro y tocar un espejo.
Hallar en el espejo la estatua asesinada,
sacarla de la sangre de su sombra,
vestirla en un cerrar de ojos,
acariciarla como a una hermana imprevista
y jugar con las flechas de sus dedos
y contar a su oreja cien veces cien cien veces
hasta oirla decir: «estoy muerta de sueno ».

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